Nutrición Energética







 

Nutrición Energética 1ª Promoción 2007 / 2008 - (Cerrado)
Nutrición Energética 2ª Promoción 2011 / 2012 - (Cerrado)
Nutrición Energética 3ª Promoción - (Inscripciones abiertas...)

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Este Curso en sus distintos niveles, fruto de más de veinte años de experiencia en terapias basadas en la dieta, sienta las bases para una alimentación con sentido: explica los efectos de los alimentos en el cuerpo, el psiquismo y el sistema energético corporal; la aplicación de sus propiedades energéticas a las características personales para conseguir mejores efectos; la energética de la digestión y cómo mejorarla; cómo asegurar la ingesta adecuada de los nutrientes básicos, y la aplicación terapéutica de la dieta a distintos trastornos, como el insomnio, la ansiedad, la obesidad o la hepatitis.

Un gran número de consejos prácticos para el uso adecuado de los distintos alimentos completan esta enseñanza practica de nutrición.
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Cualquiera que le diga que la leche pasteurizada es más segura que la leche sin tratar, o miente descaradamente o exhibe el ejemplo más clásico de la profundidad a la que algunos están dispuestos a enterrar su cabeza en la arena a fin de conservar una financiación o su paga. La pasteurización es pura y simplemente uno de los mayores engaños efectuados a un público desprevenido. Hay pruebas suficientes para demostrar que esto es cierto, y para exponerlas necesitaríamos varios volúmenes como éste. La pasteurización se ha vendido de una manera tan convincente que las mismas personas a las que daña salen en su defensa. Lo más exasperante es que los responsables de la pasteurización acusan a otros de algo de lo que ellos son culpables.
Extracto del libro "Vida Sana", de Harvey y Marylin Diamond

Poca atención se dedica a observar la realidad de lo que se vende en los supermercados. Es imposible que la satisfacción de los requerimientos nutricionales adecuados para el ser humano se cumpla, dependiendo sólo de la actual calidad de los alimentos comerciales. Pero no sólo eso, la población es engañada por oficialistas y organismos de salud haciendo creer que estos requerimientos nutricionales son un referente, cuando en realidad estas guías alimenticias o recomendaciones están muy lejos de ser suficientes o adecuadas para la mayoría de la gente. Aún más, las necesidades nutricionales de las personas varían con cada individuo, y no sólo con los grupos de edad o con el género, como nos han hecho creer hasta ahora.
En lugar de eso, las guías y recomendaciones oficiales de alimentación, diseñadas por los mismos intereses que controlan los gigantes de la alimentación procesada y comercial, han denunciado lógicamente a los alimentos que están fuera de sus intereses, y no a los alimentos que ellos producen.

La Organización Panamericana de la Salud denuncia que los niños “están expuestos a la publicidad invasiva e implacable de alimentos de bajo o de ningún valor nutricional, ricos en grasa, azúcar o sal”. Entre los peores productos: cereales para el desayuno, dulces, helados, gaseosas, productos salados y la comida basura.
Una resolución de la Organización Mundial de la Salud, de mayo del 2010, instó a los gobiernos a esforzarse por restringir la promoción y la publicidad de alimentos para niños.
El mayor vehículo de promoción de alimentos nocivos es la televisión. Expuestos excesivamente a ella, los niños tienden a querer consumir las marcas que anuncian en ella. En general la propaganda crea vínculos emocionales entre el producto y el consumidor, e incluye regalos, concursos y competiciones.

Con el pretexto de actividades filantrópicas en las escuelas, las empresas de alimentos no saludables aumentan su poder de domesticación. Investigaciones brasileñas indican que estar ante la tele más de dos horas diarias influye en el aumento del índice de masa corporal en los niños. Y un informe de una agencia de encuestas de mercado señala que en el Brasil, en Argentina y en México el 75 % de las madres con hijos de 3 a 9 años opinan que la publicidad influye en las peticiones de los niños en la compra de alimentos (en el Brasil hasta un 83 %).

Mientras que las familias y las escuelas quieren formar ciudadanos, la publicidad se empeña en la ampliación del consumismo. Hasta el punto de que en el Brasil se admite la presencia de celebridades, como atletas, en la propaganda de alimentos no saludables y obviamente nocivos, como las bebidas alcohólicas.